La Unión de Consumidores de Málaga reitera la necesidad de medidas excepcionales educativas Array Imprimir Array

El adelanto del inicio del curso escolar o disponer clases de refuerzo se plantean como opciones.

 

El compromiso e interés de servicio público para aportar a la sociedad debe ser prioritario.

 

Uno de los principales temas a resolver en esta crisis es cómo planificar la educación de niños y jóvenes en los próximos meses. Si bien el curso escolar finalizará en junio, desde nuestra Asociación deseamos realizar algunas aportaciones para ayudar a estudiantes y familias a una vuelta a las clases en septiembre con mayor éxito. 

 

Una de las posibles medidas podría ser adelantar el inicio del curso escolar 2020/2021, iniciando las clases el 1 de septiembre, como ya se realiza en otras comunidades autónomas. Así se ganarían unos días adicionales de curso escolar, donde el personal docente también tendría ocasión de analizar y planificar contenidos en base al nivel que tenga el alumnado en ese momento. 

 

Asimismo, otra acción que podría estudiarse sería la de ofrecer por parte del profesorado la posibilidad de disponer en los centros educativos de clases y/o talleres estivales de refuerzo para el alumnado que lo necesitara, siempre y cuando la situación sanitaria lo permitiera. Son muchos los estudiantes que necesitarán ayuda adicional para afrontar el próximo curso y por ello se antoja necesario dotarles de las herramientas necesarias de recuperación para que lo logren sin dificultad, dadas las adversas y diferentes circunstancias del presente curso.

 

En la actual situación, también habrá que tener en cuenta que serán muchas las familias que este verano no puedan optar a tener vacaciones o a organizarse para cuidar a los hijos como en otros años. En aras de defender la conciliación familiar a nivel igualitario para la igualdad de oportunidades se presenta necesaria la organización de actividades estivales en los centros educativos, como pudieran ser campamentos, con la finalidad de dar alternativas a las familias que han visto alteradas sus rutinas, contemplando las ayudas económicas necesarias.

 

Entendemos que será necesario aunar recursos, esfuerzos y compromiso por parte de la Administración y profesorado para que esta situación afecte en la menor medida posible a las familias, en concreto, a la educación de los andaluces en estas complicadas circunstancias. Estas medidas, obviamente deberán ser adaptadas a las circunstancias en las que nos encontremos, según evolución, siendo la salud y seguridad de niños y jóvenes la principal preocupación.